El Raleigh es un clásico hotel boutique de lujo en South Beach, Miami, que ha mantenido su estatus icónico Art Deco durante casi siete décadas. Esta joya se distingue por su elegante mezcla de estilo y confort, ofreciendo un refugio único en una de las ciudades más vibrantes del mundo. Su reciente renovación ha potenciado el glamour y la calidez de sus espacios, creando una experiencia inolvidable para cada visitante.
Situado en South Beach, el Raleigh brinda acceso directo a playas de arena blanca y suave. Su ubicación estratégica permite explorar las principales atracciones de Miami, incluyendo Eco Adventures, donde es posible realizar tours en los Everglades, a tan solo 22 kilómetros. Sin lugar a dudas, este hotel combina una maravilla arquitectónica con la vibrante atmósfera de la ciudad, asegurando una estancia memorable.
Las habitaciones del Raleigh son un verdadero deleite, con una cuidada selección de muebles clásicos y lencería de alta calidad. Cada habitación combina un diseño moderno con toques retro que invitan a la relajación. Los espacios luminosos y amplios permiten disfrutar de una estancia cómoda, perfecta para descansar después de un día explorando la ciudad o la playa.
El aclamado restaurante del Raleigh ofrece una variedad de platos americanos para desayuno, almuerzo y cena. Aquí, los huéspedes pueden degustar deliciosos steaks con acentos euro-latinos, mientras que el bar junto a la piscina es ideal para disfrutar de cócteles al aire libre. Para un capricho, la Oasis, situada entre la piscina y la playa, vende pasteles recién horneados y café especial, creando un ambiente único para relajarse.
El Raleigh se destaca por sus amenities excepcionales. La piscina de forma singular, famosa gracias a la nadadora y estrella de cine Esther Williams, cuenta con una cascada y un bar en la piscina. Además, los huéspedes pueden optar por alquilar bicicletas para recorrer la zona, lo que facilita disfrutar de los alrededores. La Babalu pop-up boutique en el vestíbulo ofrece una selección de bikinis, gafas de sol de Tom Ford y un bar de perfumes, agregando un toque exclusivo a la experiencia.